Cátedra de la Paz

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Hagamos la Paz en paz

miércoles, 11 de marzo de 2026

HERMANA ASUNCIÓN Y SU PRESENCIA MISIONERA EN LOS CUROS.

 

Las comunidades de Los Curos, en el municipio Libertador de la ciudad de Mérida, recuerdan con profundo cariño y gratitud la vida y el servicio de la Hermana Asunción, religiosa de la Congregación de las Hermanas Concepcionistas, quien dejó una huella imborrable durante su paso misionero por esta comunidad en la década de los años ochenta.

Su partida ha despertado entre vecinos, catequistas y antiguos estudiantes un sentimiento compartido de agradecimiento por una vida entregada a Dios y al servicio de los demás.

La Hermana Asunción se destacó por su gran espíritu misionero y por su profunda vocación educativa. Fue una mujer consagrada a Dios que comprendió el valor de formar a las nuevas generaciones desde la fe, la solidaridad y el compromiso con la comunidad. Su presencia en Los Curos estuvo marcada por una actitud cercana, sencilla y siempre dispuesta a acompañar a quienes más lo necesitaban.

Durante aquellos años, las Hermanas Concepcionistas establecieron una sede en la parte baja de la comunidad de Los Curos, desde donde desarrollaron diversas acciones pastorales y sociales que contribuyeron a fortalecer la vida comunitaria. Junto a la Hermana Isabel Carzola, la Hermana Asunción impulsó un trabajo constante en la formación religiosa, la catequesis de niños y jóvenes, así como en la organización de actividades que promovían valores cristianos y el sentido de comunidad.

Su misión no se limitaba al espacio de la iglesia o a los encuentros formativos. También realizaba visitas a personas enfermas, acompañaba a familias en momentos difíciles y se acercaba con sensibilidad a quienes vivían en condiciones de mayor vulnerabilidad. Este compromiso con los más necesitados hizo que su presencia fuera muy valorada y querida por los habitantes de la comunidad.

La Hermana Asunción también dedicó especial atención a los adolescentes y a las mujeres jóvenes del sector. Promovía encuentros, actividades formativas y espacios de reflexión que buscaban fortalecer la autoestima, la responsabilidad y el sentido de vida en las nuevas generaciones. Muchas personas que hoy forman parte activa de la comunidad recuerdan con gratitud aquellos espacios de formación que marcaron su crecimiento humano y espiritual.

Con el paso de los años, la memoria de su trabajo misionero ha permanecido viva en el corazón de quienes compartieron con ella momentos de fe, servicio y fraternidad. Para muchos vecinos de Los Curos, su figura representa una etapa significativa en la historia comunitaria, cuando la presencia de las religiosas contribuía a fortalecer la organización y la vida pastoral del sector.

Hoy, al conocerse la noticia de su partida, la comunidad eleva una oración agradecida por su vida y por todo lo que sembró en estas tierras merideñas. Su testimonio recuerda que la misión se construye en los pequeños gestos cotidianos: acompañar, escuchar, educar y servir con amor.

Los Curos agradece profundamente su paso misionero por esta bella comunidad y se une en oración por su eterno descanso. Su legado permanece en la memoria de quienes la conocieron y en los valores que ayudó a sembrar.

Hermana Asunción, adelante, siempre adelante. Su vida sigue siendo inspiración para continuar construyendo comunidades de fe, solidaridad y esperanza. CIBERPAZ/conIA/wtu

 


lunes, 9 de marzo de 2026

MUJERES DIALOGAN PARA CUIDARSE EN LOS CUROS

 

Este pasado 7 de marzo 2026, en el sector Albarregas F de Los Curos, en la ciudad de Mérida, se desarrolló una jornada comunitaria que fortalece la memoria viva de la comunidad y reafirma la importancia de los espacios de encuentro entre mujeres.

La actividad fue acompañada por el programa Previendo Contigo, en articulación con JPIC Mérida, generando un momento de diálogo, aprendizaje y reflexión sobre la prevención de las violencias hacia las mujeres.

Durante el encuentro, la licenciada Diana Lobo, integrante de los Educadores Juveniles de la Cátedra de la Paz de la Universidad de Los Andes, facilitó una conversación participativa utilizando el Machistómetro, una herramienta pedagógica que permite identificar distintas manifestaciones del machismo y las diversas formas de violencia que pueden afectar a las mujeres en la vida cotidiana.

A través de este recurso, las participantes pudieron reconocer situaciones que muchas veces se normalizan en la convivencia diaria, pero que forman parte de un ciclo de violencia que debe ser visibilizado para poder prevenirlo. El diálogo permitió aclarar inquietudes, compartir experiencias y reconocer la importancia de cuidarse mutuamente dentro de la comunidad.

La jornada se convirtió en un espacio de confianza donde las mujeres pudieron expresar sus ideas y aprendizajes. Varias de las participantes compartieron su valoración sobre la actividad:

Doña Carmen Rodríguez, vecina del sector, comentó:
“Estos encuentros nos ayudan a entender muchas cosas que antes uno no veía. Aprendemos a reconocer cuándo algo es violencia y cómo podemos apoyarnos entre nosotras.”

Por su parte, María Fernanda Peña señaló:
“Me gustó mucho la explicación porque nos hace pensar en lo que vivimos día a día. Es importante que estas actividades sigan llegando a la comunidad para que las mujeres sepamos defender nuestros derechos.”

Mientras tanto, Doña Elena Contreras destacó el valor del encuentro comunitario: “Cuando nos reunimos y conversamos entre vecinas, aprendemos juntas y nos sentimos más seguras. Esto fortalece la comunidad y nos ayuda a cuidarnos unas a otras.”

En este sentido, Diana Lobo resaltó el significado de estos espacios al afirmar: “Ha sido un momento para nosotras; seguimos llevando la Cultura de la Prevención en las comunidades.”

Actividades como esta adquieren una importancia especial en el contexto del Día Internacional de la Mujer, que en 2026 se conmemora bajo el lema “Derechos. Justicia. Acción. Para todas las mujeres y niñas”, una invitación global a transformar la igualdad en acciones concretas que garanticen una vida libre de violencia para todas.

Para la comunidad del sector F de Los Curos, estas jornadas no solo representan un espacio formativo, sino también una oportunidad para fortalecer la organización comunitaria y promover una cultura de respeto, prevención y cuidado entre las mujeres.

Mantener y multiplicar estas actividades en el territorio es fundamental para seguir construyendo comunidades más conscientes, solidarias y comprometidas con la dignidad y los derechos de las mujeres. En la memoria colectiva de Los Curos, encuentros como este se convierten en pequeñas semillas de cambio que fortalecen la convivencia y la cultura de paz en la comunidad. CIBERPAZ/conIA/wtu

Mayor información: memoriacolectivacatedradelapaz@gmail.com