Cátedra de la Paz

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Hagamos la Paz en paz

sábado, 30 de agosto de 2025

LOS CUROS SE UNE AL JUBILEO POR NUESTRA CASA COMÚN

 

El 2025 es un año decisivo para nuestra Casa Común. Celebramos el 10º aniversario de la encíclica Laudato Si’ y vivimos un Jubileo Mundial por la Creación, una oportunidad histórica para renovar nuestro compromiso con la esperanza, la paz y el cuidado de la tierra.

Desde la Comisión de Justicia y Paz de la Parroquia Corazón de María de Los Curos, en la Parroquia Civil Osuna Rodríguez del municipio Libertador, Mérida (Venezuela), nos sumamos a este llamado universal.

También, se estima sumar a esta acción a organizaciones comunitarias de Los Curos como la Asociación Civil Cátedra de la Paz y Derechos Humanos Mons. Oscar A. Romero.

Del 1 de septiembre al 4 de octubre de 2025, desarrollaremos diversas acciones comunitarias, liturgias y actividades formativas bajo el lema:“Paz con la Creación”

Nos unimos así a millones de comunidades cristianas alrededor del mundo que responden al llamado del Papa León XIV y de la Iglesia, sembrando semillas de esperanza y fraternidad con toda la creación.

En Cristo, también nosotros somos “semillas de paz y esperanza”. El profeta Isaías nos recuerda que Dios puede transformar un desierto en un jardín fructífero: 

“Un espíritu de lo alto se derramará sobre nosotros, y el desierto se convertirá en un campo fértil... La obra de la justicia será la paz... Mi pueblo morará en una morada pacífica” (Is 32:15-18). 

Estas palabras guían el Tiempo de la Creación (1 de septiembre-4 de octubre de 2025), recordándonos que la oración y la acción concreta juntas hacen visible la “caricia de Dios” en nuestro mundo (cf. Laudato Si’, 84).

¡Te invitamos a ser parte de este camino! Participa en nuestras actividades, comparte historias de esperanza desde tu comunidad y vivamos juntos este tiempo de gracia para cuidar la vida en todas sus formas.

¡Únete a nosotros en este viaje de fe, compromiso y acción por la Casa Común!

#PazConLaCreación #LaudatoSi #Jubileo2025 #LosCuros #Mérida #CuidadoDeLaCasaComún

 


miércoles, 16 de julio de 2025

LA CELEBRACIÓN DE LA VIRGEN DEL CARMEN EN LOS CUROS

 

La devoción a la Virgen del Carmen es una de las expresiones religiosas más profundas y arraigadas del pueblo venezolano, y en Los Curos, parroquia Osuna Rodríguez del municipio Libertador del estado Mérida (Venezuela), esta tradición ha cobrado una fuerza especial gracias a la fe y organización de los transportistas que, año tras año, se convierten en protagonistas de una de las celebraciones más sentidas por la comunidad: la fiesta en honor a su patrona, la Virgen del Carmen.

Una celebración que une al pueblo

Cada 16 de julio, desde muy temprano en la mañana, el aire de Los Curos se llena de un ambiente de fiesta, esperanza y espiritualidad.

En las calles comienza a sentirse la emoción de lo que ya se ha convertido en una tradición emblemática de este sector popular merideño. La jornada inicia con la caravana de los transportistas —choferes de busetas, taxis y mototaxis— quienes recorren las calles de Los Curos con sus unidades engalanadas de globos blancos y amarillos, colores que representan la pureza y la luz divina.

Esta caravana no es solo un desfile de vehículos, es un acto de fe sobre ruedas. Los conductores, muchos de ellos herederos de esta tradición que inició hace más de dos décadas, hacen sonar sus cornetas no como gesto de tráfico, sino como señal de júbilo, como plegaria al cielo para pedir a la Virgen su protección en cada jornada de trabajo, en cada ruta cargada de pasajeros, en cada regreso al hogar.

La caravana, a su paso, contagia de alegría a toda la comunidad. Desde las aceras, ventanas y esquinas, vecinos saludan, las bocinas suenan o simplemente observan con admiración el fervor popular de quienes han convertido el volante en un altar de devoción. Es una celebración de pueblo, hecha desde el corazón de su gente trabajadora.

Misa solemne: el alma de la festividad

El momento central de la jornada llega con la misa solemne en honor a la Virgen del Carmen, organizada y promovida por las diferentes asociaciones de transporte del sector.

En la Iglesia Corazón de María de Los Curos, según el año y las condiciones, se congregan decenas de transportistas junto a sus familias, así como vecinos y devotos que hacen vida en Los Curos.

La imagen de la Virgen, muchas veces colocada en un altar especialmente decorado, preside la ceremonia. Durante la homilía, el sacerdote suele resaltar el papel de los transportistas como trabajadores esenciales que llevan la carga del día a día sobre ruedas, y eleva una oración por quienes han perdido la vida en las vías, recordando que cada volante que se toma debe hacerse con prudencia y encomendándose a Dios.

La misa no solo reafirma la fe de los presentes, sino que también fortalece los lazos comunitarios. Es común que, al finalizar, los choferes compartan un gesto de hermandad: un abrazo, una oración conjunta o incluso una pequeña celebración con música criolla, café caliente y panes dulces ofrecidos por vecinos colaboradores.

Orgullo curoseño

Esta tradición no solo embellece las calles del sector con color y alegría, también alimenta el sentido de pertenencia y orgullo entre sus habitantes.

Para muchos, ver pasar la caravana es rememorar a sus padres, abuelos o hermanos que alguna vez fueron choferes o mototaxistas. Para otros, es una muestra viva de que la fe sigue siendo motor y guía de la vida comunitaria.

En un tiempo donde tantas expresiones culturales se pierden o diluyen, la fiesta de la Virgen del Carmen en Los Curos se mantiene firme, gracias a la voluntad colectiva de un pueblo que no se rinde.

La Asociación de Transporte de Los Curos, las cooperativas, los grupos familiares y vecinos que cada año se suman, son los guardianes de esta herencia viva que, más allá del culto religioso, expresa el alma misma de Los Curos: trabajadora, solidaria y profundamente creyente.

Celebrar a la Virgen del Carmen no es solo una tradición; es un acto de resistencia espiritual, de identidad cultural y de profundo amor por el barrio y por la vida.

Desde el corazón de la Gente de Los Curos, esta celebración se alza como un canto a la esperanza, un homenaje a quienes ruedan por las calles llevando a cuestas la dignidad del trabajo y la fe de un pueblo que no olvida de dónde viene ni hacia dónde va. Waltrejo/Ciberpaz/conIA