Cátedra de la Paz

Cátedra de la Paz
Hagamos la Paz en paz

lunes, 27 de julio de 2026

JPIC celebra a lo grande el Día del Niño y del Padre en la Comunidad de José Antonio Páez

 

La comunidad de José Antonio Páez en la Parroquia Civil Osuna Rodríguez de Los Curos, en el municipio Libertador del estado Mérida se vistió de fiesta y sonrisas este fin de semana, en una emotiva jornada donde la pastoral JPIC (Justicia, Paz e Integridad de la Creación) de la Iglesia Corazón de María llevó a cabo una vibrante celebración conjunta por el Día del Niño y el Día del Padre.

El evento, que reunió a decenas de familias, no solo fue un espacio de recreación, sino una poderosa demostración de comunidad, fe y esperanza acompañado por el padre claretiano Elvy Marcilla junto al grupo de la Pastoral JPIC y la Comunidad de Base San José Bendito que tiene sede en la comunidad de José Antonio Páez.

La jornada estuvo marcada por una atmósfera de profunda alegría y unión. Desde tempranas horas, las risas de los niños y el bullicio de los padres llenaron el aire, transformando el espacio en un oasis de felicidad.

El objetivo de esta doble celebración fue claro: honrar la importancia de los más pequeños como pilares del futuro y reconocer la figura paterna como guía y sostén fundamental de la familia al estilo de San José.

"Es hermoso ver a tantas familias reunidas, celebrando la vida y el amor en medio de las dificultades", comentó una de las integrantes de la Pastoral JPIC.

"Para nosotros en JPIC, trabajar con la comunidad significa fortalecer estos lazos y sembrar semillas de esperanza y dignidad. Ver las caras de felicidad de los niños y el orgullo de los padres es nuestra mayor recompensa" comento la señora encargada de la Comunidad de Base San José Bendito.

El evento ofreció una variedad de actividades diseñadas para el disfrute de todas las edades. Las imágenes muestran a niños riendo mientras reciben obsequios y dulces, juegos y dinámicas grupales que fomentaron la cooperación y el trabajo en equipo, y momentos de sano esparcimiento para las familias.

La presencia de jóvenes voluntarios y adultos, todos ataviados con camisetas coloridas, simbolizó la intergeneracionalidad y el compromiso comunitario que articula la Pastoral JPIC.

La verdadera magia de la celebración se reflejó en las palabras de los propios protagonistas.

  • Sofía (9 años), con una sonrisa que le iluminaba el rostro tras recibir un regalo sorpresa, compartió: "¡Me encanta esta fiesta! Mis amigas y yo nos hemos divertido mucho jugando. Me siento muy feliz y especial hoy".
  • Mateo (7 años), sosteniendo un pequeño juguete, expresó con entusiasmo: "¡Es el mejor día! Jugué mucho, comí dulces y me regalaron esto. Ojalá todos los días fueran así de divertidos".
  • Javier (15 años), quien ayudaba en una de las actividades, reflexionó sobre el evento: "A veces es difícil encontrar cosas positivas que hacer aquí. Este evento es diferente porque nos une a todos, nos hace sentir parte de algo bueno y nos da un espacio seguro para jugar y estar en familia. Es genial ver que se preocupan por nosotros".

El éxito de esta jornada no hubiera sido posible sin el invaluable apoyo de aliados comprometidos con el bienestar social y espiritual. JPIC extiende un profundo agradecimiento al Padre Elvy Marcella, cuya presencia y guía espiritual enriquecieron la celebración, recordándonos la importancia de la fe como motor de cambio y unión.

Asimismo, se reconoce la labor fundamental de los jóvenes del Movimiento Juvenil Soldedi, cuyo entusiasmo, energía y dedicación fueron el alma de las actividades recreativas y el servicio a la comunidad.

"El apoyo del Padre Elvy y los jóvenes de Soldedi ha sido fundamental", añadió otra de las integrantes organizadoras de la actividad. "Su compromiso nos permite ampliar nuestro alcance y llevar alegría a más corazones. Juntos, estamos construyendo comunidad y demostrando que, con fe y trabajo en conjunto, podemos transformar realidades".

La celebración en José Antonio Páez dejó una huella imborrable en los corazones de sus habitantes, recordándonos que, incluso en tiempos desafiantes, la unidad, la alegría y la solidaridad son las herramientas más poderosas para construir un futuro mejor para todos. CIBERPAZ/conIA/wtu



lunes, 20 de julio de 2026

Los Curos Festejó los 177 Años de la Congregación Claretiana

 

El legado evangelizador, social y humano de los Misioneros Claretianos (Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María), fundados por San Antonio María Claret, alcanzó un hito histórico al cumplir 177 años de servicio apostólico en el mundo y de profunda siembra espiritual en el estado Mérida.

En la comunidad de Los Curos, esta efeméride va más allá de una cifra en el calendario: representa una historia viva escrita a diario en las calles, veredas y sectores del sector. Cada vecino y cada familia de Los Curos atesoran en su corazón memorias entrañables y valiosos aprendizajes de cada uno de los sacerdotes claretianos que han caminado junto al pueblo merideño, brindando acompañamiento espiritual, apoyo solidario y formación humana.

Este pasado 16 de julio de 2026, coincidiendo con las festividades marianas, las comunidades de Los Curos y los diversos grupos de apostolado de la Iglesia Corazón de María se congregaron para rendir homenaje a la congregación.

Durante la Santa Misa, los feligreses presentaron ofrendas especiales en el altar como gesto de gratitud por la presencia misionera.

Al finalizar la celebración litúrgica, el templo parroquial se llenó de júbilo con el tradicional canto del cumpleaños feliz alrededor de una vistosa y colorida torta aniversaria, símbolo de la alegría compartida entre la comunidad y los padres claretianos.

Tras la ceremonia religiosa, los integrantes de todos los grupos de apostolado se trasladaron al Salón Padre Abad para ofrecer un caluroso compartir.

En un ambiente cargado de emotividad, sonrisas y reflexiones, los asistentes expresaron palabras de reconocimiento por la entrega abnegada de la orden misionera a lo largo de casi dos siglos de historia mundial y décadas de trabajo ininterrumpido en Mérida.

En el marco de la celebración, tres miembros de la comunidad expresaron sus felicitaciones y bendiciones hacia los misioneros claretianos:

María Elena Rivas (vecina del sector): "Felicitaciones a nuestros amados Misioneros Claretianos por sus 177 años de entrega. Cada padre que ha caminado por las calles de Los Curos nos ha dejado una huella imborrable de amor, fe y servicio. Le pido a Dios que derrame infinitas bendiciones sobre su vocación para que sigan guiando con luz a nuestras familias por muchos años más."

José Luis Paredes (Miembro de la comunidad parroquial): "Hablar de Los Curos es hablar de la siembra claretiana inspirada por San Antonio María Claret. Gracias por 177 años de audacia misionera en el mundo y por estar siempre al lado de nuestro pueblo merideño. Que la Virgen María les acompañe y proteja en cada nueva labor que emprendan en el futuro."

Carmen Teresa Molina (Servidora de apostolado): "Expresamos nuestra eterna gratitud a los sacerdotes claretianos por ser verdaderos pastores cercanos a la gente. En este 177° aniversario, renovamos nuestro cariño y oración por ustedes. Que el Espíritu Santo bendiga sus manos y sus pasos en la valiosa misión que continúan desarrollando en Los Curos."

Por su parte, Walter Trejo Urquiola en representación de la Pastoral Justicia, Paz e Integridad de la Creación animó el compartir resaltando la labor del claretiano iniciado con el padre José Gregorio Hernández hasta la fecha; apuntó que cada uno guarda lindos recuerdos de algún misionero claretiano como Santana, Blas, Severiano, Jesús, Abad, entre otros. CIBERPAZ/conIA/wtu