En el marco del compromiso con la seguridad y el bienestar
estudiantil, la comunidad de Los Curos, en la parroquia civil Osuna Rodríguez
del municipio Libertador de la ciudad de Mérida, en el estado Mérida
(Venezuela), ha dado un paso significativo con la creación del Grupo de Participación Juvenil en la Gestión
del Riesgo Educativo.
Este colectivo, integrado por estudiantes de diversas
instituciones educativas locales, tiene como propósito formar jóvenes líderes
en prevención, respuesta y mitigación de riesgos asociados al entorno escolar y
comunitario.
El grupo nació como una iniciativa conjunta entre las
autoridades educativas, organizaciones comunitarias y el Grupo de Operaciones Tácticas
Tulio Febres Cordero, que brindó la formación inicial en temas de seguridad
escolar, protección civil y planes de emergencia, con sesiones prácticas y
teóricas, los jóvenes han aprendido a identificar riesgos como deslizamientos
de tierra, incendios, o emergencias sísmicas, que son frecuentes en la región
andina.
Josè
Paredes, coordinador de dicho Grupo comentó: “El día 06 de diciembre se realizó
reunión extraordinaria con los alumnos del Liceo Bolivariano Aristóbulo Istúriz
Almeida dando las orientaciones el Centro de Desarrollo de la Calidad Educativa
Osuna Rodríguez los Curos, con la creación del Grupo de Participación y labor
social en la formación de la Gestión de Riesgo Educativo con el compromiso en
la formación para el apoyo a la Brigada de Autoprotección Civil y la
preparación en materia de la gestión de riesgos, primeros auxilios y los
talleres de Sismología para la metodología de los niños, las niñas y
adolescentes en el marco del proyecto Conviviendo con el Riesgo en nuestra
Parroquia Osuna Rodríguez.”
Impacto en la Comunidad
La creación de este grupo ha tenido un impacto positivo y
transformador en Los Curos. Entre sus logros destacan:
1.
Fortalecimiento
de la cultura de prevención: A través de
talleres y simulacros, se ha logrado sensibilizar tanto a los estudiantes como
a las familias sobre la importancia de actuar de manera proactiva ante posibles
riesgos.
2.
Empoderamiento
juvenil: Los jóvenes participantes han
asumido roles de liderazgo, siendo ahora referentes en temas de gestión del
riesgo dentro de sus instituciones.
3.
Reducción de
vulnerabilidades: Las escuelas y comunidades
cercanas han desarrollado planes de evacuación y protocolos de respuesta que
han reducido su exposición a emergencias.
El grupo ha demostrado que la participación juvenil es clave
para construir comunidades más resilientes y seguras, convirtiéndose en un
modelo inspirador para replicar en otras zonas de Mérida.
Esta iniciativa no solo fortalece la seguridad educativa,
sino también fomenta el compromiso ciudadano entre las nuevas generaciones.
Mayor información:
memoriacolectivacatedradelapaz@gmail.com
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