Los Curos Festejó a la Virgen del Carmen.
En las tierras
merideñas, el amor a la Santísima Virgen del Carmen no es solo una práctica
religiosa: es un pilar de la identidad cultural y espiritual de su gente, una
tradición viva que palpita con especial fuerza en las comunidades de Los Curos en
la parroquia civil Osuna Rodríguez.
Este 16 de julio, la
Iglesia Corazón de María se convirtió en el escenario de una multitudinaria
eucaristía organizada de manera conjunta por la Pastoral Justicia, Paz e Integridad de la Creación (JPIC) y la
venerable Cofradía del Santísimo
Sacramento, congregando a vecinos, familias y trabajadores de la zona.
Esta gran festividad
tuvo un marco histórico insigne gracias a la presencia y participación activa
de los Misioneros Claretianos,
quienes celebran el 177° Aniversario de
Fundación de su Congregación (Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de
María). Su labor evangelizadora en Los Curos ha guiado a la comunidad
parroquial a articular la fe con el compromiso social, el cuidado ambiental y
la construcción de la paz comunitaria.
La devoción a la
Virgen del Carmen como patrona y protectora de los conductores se hizo sentir
con esplendor a lo largo del recorrido de la tradicional caravana y durante la
misa litúrgica.
Unidades vestidas con
globos amarillos y blancos, acompañadas por el estruendo festivo de los cohetes, reflejaron la arraigada costumbre con la que el
pueblo merideño rinde tributo a su protectora en las carreteras.
El evento contó con
la entusiasta participación y el respaldo institucional de las diversas líneas
de transporte público, taxis y mototaxis que hacen vida en la parroquia civil
Osuna Rodríguez.
Durante
la liturgia, choferes y voceros de las distintas líneas integraron la procesión
de ofrendas portando con orgullo sus "tatucos" identificativos. En sintonía con los principios de justicia y
solidaridad de la Pastoral JPIC, los transportistas entregaron alimentos no
perecederos destinados a aliviar la situación de los hogares más vulnerables
del sector.
Al concluir la
celebración eucarística, el párroco Jalvik Negrón y el equipo sacerdotal
claretiano impartieron la tradicional bendición a los vehículos y a los
trabajadores del volante, pidiendo a la Virgen del Carmen protección en los
caminos y paz en los hogares merideños.
La feligresía
presente en la Misa de la Virgen del Carmen ofreció con el tradicional cumpleaños,
una torta alusiva a los 177 años de los claretianos con la presencia de los misioneros
claretianos: padre Jalvin Negrón, el padre Elvy Marsella y el hermano Vicente.
CIBERPAZ/conIA/wtu
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