Cátedra de la Paz

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Hagamos la Paz en paz

viernes, 13 de marzo de 2026

CURSO DE LOCUCIÓN LLEGA A LOS CUROS CON QUIBARIO.

 

¿Alguna vez has soñado con hablar frente a un micrófono o participar en un programa de radio?

La Fundación Comunitaria La Voz de Los Curos abre una nueva oportunidad de formación para quienes desean aprender y fortalecer sus habilidades en la comunicación radial.

Se trata del curso “Quibario: Locución y Manejo de Radio para la Comunidad”, un espacio pensado para que vecinos, jóvenes y personas interesadas en la comunicación puedan conocer cómo funciona la radio comunitaria y cómo usarla como herramienta para informar, educar y fortalecer la vida en comunidad.

Durante el curso, los participantes aprenderán aspectos clave de la producción radial, desde la creación de una línea editorial y la organización de una parrilla de programación, hasta el manejo del discurso, la voz y la elaboración de guiones para radio. Será una experiencia práctica para quienes sienten pasión por comunicar y desean hacerlo de manera más profesional.

Las jornadas se realizarán los días 10, 17 y 24 de abril, en horario de 2:00 de la tarde a 6:00 de la tarde. El lugar de encuentro será al lado de la Brigada de Rescate Tulio Febres Cordero, en el antiguo Ambulatorio de Los Curos (parte media).

El curso tiene una colaboración solidaria de 10 dólares y los cupos son limitados, por lo que se invita a las personas interesadas a apartar su lugar con anticipación.

Para más información e inscripciones, pueden comunicarse por WhatsApp o llamada al número 0414-0797967.

Esta iniciativa busca fortalecer la comunicación comunitaria en Los Curos y motivar a nuevas voces a participar activamente en la construcción de una radio cercana a la gente y comprometida con la comunidad. CIBERPAZ/conIA/wtu

 


Principio del formulario

 

miércoles, 11 de marzo de 2026

HERMANA ASUNCIÓN Y SU PRESENCIA MISIONERA EN LOS CUROS.

 

Las comunidades de Los Curos, en el municipio Libertador de la ciudad de Mérida, recuerdan con profundo cariño y gratitud la vida y el servicio de la Hermana Asunción, religiosa de la Congregación de las Hermanas Concepcionistas, quien dejó una huella imborrable durante su paso misionero por esta comunidad en la década de los años ochenta.

Su partida ha despertado entre vecinos, catequistas y antiguos estudiantes un sentimiento compartido de agradecimiento por una vida entregada a Dios y al servicio de los demás.

La Hermana Asunción se destacó por su gran espíritu misionero y por su profunda vocación educativa. Fue una mujer consagrada a Dios que comprendió el valor de formar a las nuevas generaciones desde la fe, la solidaridad y el compromiso con la comunidad. Su presencia en Los Curos estuvo marcada por una actitud cercana, sencilla y siempre dispuesta a acompañar a quienes más lo necesitaban.

Durante aquellos años, las Hermanas Concepcionistas establecieron una sede en la parte baja de la comunidad de Los Curos, desde donde desarrollaron diversas acciones pastorales y sociales que contribuyeron a fortalecer la vida comunitaria. Junto a la Hermana Isabel Carzola, la Hermana Asunción impulsó un trabajo constante en la formación religiosa, la catequesis de niños y jóvenes, así como en la organización de actividades que promovían valores cristianos y el sentido de comunidad.

Su misión no se limitaba al espacio de la iglesia o a los encuentros formativos. También realizaba visitas a personas enfermas, acompañaba a familias en momentos difíciles y se acercaba con sensibilidad a quienes vivían en condiciones de mayor vulnerabilidad. Este compromiso con los más necesitados hizo que su presencia fuera muy valorada y querida por los habitantes de la comunidad.

La Hermana Asunción también dedicó especial atención a los adolescentes y a las mujeres jóvenes del sector. Promovía encuentros, actividades formativas y espacios de reflexión que buscaban fortalecer la autoestima, la responsabilidad y el sentido de vida en las nuevas generaciones. Muchas personas que hoy forman parte activa de la comunidad recuerdan con gratitud aquellos espacios de formación que marcaron su crecimiento humano y espiritual.

Con el paso de los años, la memoria de su trabajo misionero ha permanecido viva en el corazón de quienes compartieron con ella momentos de fe, servicio y fraternidad. Para muchos vecinos de Los Curos, su figura representa una etapa significativa en la historia comunitaria, cuando la presencia de las religiosas contribuía a fortalecer la organización y la vida pastoral del sector.

Hoy, al conocerse la noticia de su partida, la comunidad eleva una oración agradecida por su vida y por todo lo que sembró en estas tierras merideñas. Su testimonio recuerda que la misión se construye en los pequeños gestos cotidianos: acompañar, escuchar, educar y servir con amor.

Los Curos agradece profundamente su paso misionero por esta bella comunidad y se une en oración por su eterno descanso. Su legado permanece en la memoria de quienes la conocieron y en los valores que ayudó a sembrar.

Hermana Asunción, adelante, siempre adelante. Su vida sigue siendo inspiración para continuar construyendo comunidades de fe, solidaridad y esperanza. CIBERPAZ/conIA/wtu