Tras el silencio
sepulcral del Viernes Santo y el recorrido por las siete estaciones que
serpentean nuestras empinadas calles, la comunidad de Los Curos se desbordó en
alegría.
El Ágape Pascual de este 2026 no fue una
simple cena; fue la manifestación visible de una Iglesia en salida.
En el salón
parroquial del templo se transformaron en un banquete de fraternidad. Bajo la
luz de la Luna de Parasceve y el resplandor del Cirio Pascual, se reunieron los
grupos de Apostolado como la Legión
de María, Cursillistas, Justicia, Paz e Integridad de la Creación (JPIC) Renovación
Carismática, aportando el fervor espiritual.
También los Servicios Litúrgicos como Lectores de
la Palabra, los coros parroquiales, cuyas voces aún resonaban tras el
"Aleluya". Por otro lado, la Pastoral
Juvenil con los rostros del futuro, encargados de la logística y de
contagiar la energía de la Resurrección.
Se unieron Cáritas Parroquial, quienes recordaron que la Pascua es, ante
todo, compartir el pan con el más necesitado y La Comunidad de Los Curos con sus Vecinos de todos los sectores (desde la parte
baja hasta las cumbres de la Osuna Rodríguez), demostrando que en Los Curos la
identidad vecinal y la fe son una misma esencia organizados en las Comunidades
de Base.
El ambiente estaba
impregnado del aroma a arepa andina, chocolate caliente, panes, y demás comidas
compartidas, simbolizando la unidad en la diversidad de dones.
Para la posteridad,
recojo las impresiones de dos pilares de nuestra labor pastoral, quienes
resumen el significado de este encuentro:
"Este ágape es
el signo de que el Corazón de María late con un solo ritmo. Después de años de
desafíos sociales en nuestro sector, ver a todos los apostolados sentados a la
misma mesa, sin jerarquías, nos confirma que la Resurrección de Cristo se hace
carne en la vecindad. No estamos celebrando un evento histórico, estamos
celebrando que Los Curos está vivo y que nuestra parroquia es su refugio y
motor” un integrante Consejo Pastoral
Parroquial.
"La Semana Santa
en la Osuna Rodríguez suele ser intensa y sufrida, reflejo de nuestra realidad
diaria. Pero este encuentro pascual es nuestra 'Victoria'. Para un agente
pastoral, ver a los jóvenes abrazar a los ancianos de la Legión de María en
este banquete es la prueba de que el paso de la muerte a la vida es real. Hoy,
la importancia radica en decir: Somos parroquia, somos familia" una Catequista
con 20 años de servicio en la comunidad.
El 4 de abril de 2026
quedará marcado en los anales de la Parroquia
Corazón de María de Los Curos como el año en que la mesa fue tan larga
como nuestras calles, y el hambre de Dios fue saciada con la alegría de
sabernos hermanos.
Walter
Trejo Urquiola, quien reseñó la actividad concluyó “que mientras el fuego del
Cirio Pascual ilumine las noches de Los Curos, habrá esperanza para este rincón
del municipio Libertador”.
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