Con el canto vibrante del Himno Nacional y la mirada firme
de nuestros estudiantes en hacia el pabellón tricolor, la comunidad educativa
de Los Curos vivió un día
especial el lunes 12 de enero,
fecha en la que se inició formalmente el Segundo Momento Pedagógico del año escolar.
Este día cívico de bienvenida no solo marcó el regreso a las
aulas, sino también un momento de encuentro, de reencuentro con la identidad,
el respeto y la alegría de aprender juntos.
Siguiendo las orientaciones pedagógicas de las autoridades
educativas para este nuevo ciclo educativo, la jornada inició con la izamiento del glorioso pabellón nacional
y la entonación de nuestro Himno Nacional, símbolos que nos hermanan y
recuerdan valores profundos de pertenencia.
El protocolo estuvo a cargo del profesor Jimmy Sánchez y la Brigada de Convivencia y Paz “General Rafael
Urdaneta” del Complejo Educativo Aristóbulo Istúriz en Los Curos, quienes junto al
estudiantado y el personal docente hicieron de este acto un momento lleno de
respeto, emoción y compromiso con el porvenir.
La lectura sobre
Identidad Nacional, seguida de orientaciones socio-emocionales, estuvo a
cargo de la directora de la
institución, la Licda. Yoselin Rojas, quien además explicó el
significado de mantener la bandera a media asta en señal de respeto y reflexión
en aquellos contextos que lo ameritan, subrayando el valor de la memoria, la
dignidad y el aprendizaje colectivo.
Este regreso a clases en Los Curos es parte de un calendario
nacional que retomó las actividades educativas después del receso decembrino.
El Ministerio del Poder Popular para la
Educación en Venezuela confirmó que el 12 de enero fue la fecha oficial para el reinicio en todas las
instituciones del país, como parte del segundo momento pedagógico del año
escolar 2025-2026.
El inicio de clases en Venezuela, en medio de contextos
diversos, ha sido señalado por autoridades educativas como un momento para garantizar el derecho fundamental a la
educación, enfatizando que “la educación nos hace libres, la lectura
amplia nuestra comprensión del mundo y las rutinas nos dan certezas”.
El propio ministro de Educación hizo un llamado a las
familias y al gremio docente a mostrar solidaridad, empatía y profesionalismo
con los estudiantes, recordando que la escuela es un espacio seguro y
fundamental para el crecimiento y el desarrollo integral de cada niño, niña y
joven.
A nivel nacional, algunas organizaciones defensoras de
derechos humanos han reconocido el valor del inicio escolar como espacio
protector, pero también han expresado preocupaciones legítimas sobre las
condiciones en las que se desarrolla el retorno a las aulas, sobre todo en
contextos de inestabilidad o con desafíos en seguridad, movilidad o recursos.
Estas voces recuerdan que los derechos
de la niñez no se suspenden, y que la comunidad educativa debe
garantizar ambientes afectivos, seguros y propicios para el aprendizaje
integral de todos.
En el estado Mérida,
al igual que en muchas otras regiones del país, el regreso a clases ha sido
recibido con entusiasmo por padres, madres, representantes, docentes y
estudiantes, quienes ven en este momento la oportunidad de reconstruir rutinas,
fortalecer vínculos y avanzar en objetivos de aprendizaje.
La licenciada Diana Lobo, promotora educativa de la Cátedra
de la Paz y Derechos Humanos Mons. Oscar Arnulfo Romero comentó “para la
comunidad educativa de Los Curos,
este día cívico no fue simplemente una celebración formal. Fue un acto de esperanza compartida, donde
cada estudiante, docente y trabajador escolar se sintió parte de un proyecto
educativo común. Fue un momento para recordar quiénes somos como nación y
comunidad, para reafirmar nuestro compromiso con la paz, el respeto como nación
y el desarrollo de capacidades para la vida desde la convivencia ciudadana. Todo
se inicio con mucha calma y seguridad para nuestros niños, niñas y adolescentes”
Los gestos simbólicos —como la entonación del Himno, el
respeto a nuestros símbolos patrios y las orientaciones socio-emocionales—
ayudaron a que este inicio escolar fuera una experiencia significativa, que
fortalece no solo el aprendizaje académico, sino también la identidad y la
fraternidad comunitaria.
En la memoria de nuestros niños y jóvenes, este 12 de enero
quedará como un día de bienvenida, de mira hacia el futuro, de crecimiento y de esperanza, recordando
que cada año escolar es una nueva oportunidad para aprender, construir y soñar
juntos para la Venezuela que todos queremos. CIBERPAZ/wtu/conIA

No hay comentarios:
Publicar un comentario